Los Administradores de Beneficios Farmacéuticos (PBM), por sus siglas en inglés) fueron diseñados para negociar los precios de los medicamentos entre las compañías farmacéuticas y las aseguradoras en nombre de los pacientes. Sin embargo, han creado un sistema completamente secreto que maximiza sus propias ganancias. Al integrarse con compañías de seguros y grandes cadenas de farmacias, los PBM han ganado un control masivo sobre qué medicamentos están disponibles y a qué precio, lo que aumenta los costos para los pacientes y los contribuyentes mientras se quedan con los ahorros. Los PBM negocian acuerdos opacos de “descuentos” con las compañías farmacéuticas que determinan qué medicamentos están cubiertos por el seguro y, con frecuencia, bloquean el acceso a alternativos genéricos y biosimilares de menor costo. Sin embargo, estos acuerdos están ocultos al público, lo cual hace imposible que los pacientes puedan saber si realmente están recibiendo los beneficios de los ahorros, o si los PBM se están quedando con las ganancias para sí mismos.
Estados Unidos, el país que paga los precios de medicamentos más altos del mundo, es el único lugar donde existen los PBM. Los tres principales PBM controlan más del 80% del mercado de medicamentos recetados y están verticalmente integrados con farmacias y aseguradoras, lo que les permite manipular el sistema a su favor. Una práctica común es negociar acuerdos secretos de descuentos con las compañías de los medicamentos, incentivando a los PBM a priorizar medicamentos caros en lugar de alternativas más baratas. También excluyen frecuentemente los medicamentos genéricos y biosimilares de las listas de medicamentos preferidos en favor de medicamentos más caros que generan descuentos más grandes.
Los PBMs se suponía que iban a ahorrar dinero a los pacientes, pero se han convertido en otra parte de la cadena que aumenta los precios de los medicamentos.
Bob ParantLong Island, NY
Estamos comprometidos a exponer el papel de los PBM en el aumento de los precios de los medicamentos y abogar por reformas que prioricen a los pacientes. A medida que los PBM enfrentan un escrutinio creciente por prácticas anticompetitivas, incluida una demanda reciente presentada por la Comisión Federal de Comercio (FTC) contra los PBM más grandes, está claro que se necesita una reforma urgente. Pacientes y legisladores de todo el espectro político están de acuerdo: es esencial más transparencia para garantizar que los ahorros se transfieran a los pacientes, en lugar de ser absorbidos por los PBM. A través de la defensa directa de los pacientes, estamos trabajando para desmantelar las prácticas perjudiciales que bloquean el acceso a medicamentos asequibles. Nuestro objetivo es garantizar que los pacientes—y no los intermediarios—se beneficien de los ahorros generados en la cadena de suministro de medicamentos, haciendo que los medicamentos que salvan vidas sean más accesibles para todos.