Testimonios de Pacientes | June 1, 2026
Me llamo Helen Bell, soy de Fletcher, Carolina del Norte, y vivo con el doble desafío de la artritis psoriásica y la enfermedad de Crohn. Dado que mi sistema inmunológico es particularmente agresivo o “terco”, como yo lo llamo, mi manejo clínico requiere un régimen de medicación combinado.
Actualmente, tengo recetados metotrexato, Entyvio y Rinvoq. En conjunto, estos medicamentos me han brindado periodos de remisión y estabilidad general. Sin embargo, la logística financiera para mantener este acceso se ha convertido en una carga más estresante que mis propias enfermedades.
Tengo la fortuna de contar con una buena cobertura de la Parte D a través de mi plan de Medicare. Mi metotrexato y mi Rinvoq están cubiertos por la Parte D de Medicare gracias a los beneficios de jubilación de mi esposo. Pero, si bien los costos son manejables, cabe destacar que el Rinvoq cuesta más de seis veces más en los Estados Unidos que en Europa; y la situación empeora con los medicamentos que no se incluyen en mi Parte D de Medicare, sino en la Parte B.
Mi tratamiento con Entyvio habría supuesto una carga financiera enorme para nuestro hogar, ya que se clasifica bajo la Parte B al administrarse por infusión. Solo pude iniciar este tratamiento porque la coordinadora de tratamientos de mi gastroenterólogo gestionó con éxito la solicitud a un programa de asistencia al paciente, logrando que el fabricante suministrará el medicamento sin costo alguno y reduciendo mi gasto por infusión a aproximadamente 26 dólares mensuales.
Antes de dar con mi combinación actual de medicamentos, seis fármacos biológicos resultaron ineficaces para mí. Todos ellos eran lo suficientemente costosos como para obligarme a recurrir a los programas de asistencia para copagos ofrecidos por los fabricantes, lo que en ocasiones me forzó a retrasar el inicio de nuevos tratamientos mientras coordinaba la gestión de dichos programas.
Contar con un seguro médico no garantiza el acceso a una atención asequible, y no existe garantía de que los medicamentos vitales sean económicamente accesibles para muchas personas. Mi historia es, trágicamente, demasiado común dentro de nuestro deficiente sistema de salud.
¡Necesitamos atención médica y medicamentos recetados a precios asequibles, y los necesitamos ahora!