Noticias | April 2, 2026
A medida que se acerca el vencimiento de la patente de Keytruda, el medicamento contra el cáncer más vendido del mundo, Merck está actuando agresivamente para proteger sus ganancias. La compañía acaba de finalizar su tercera adquisición biotecnológica del año, esta vez al comprar Terns Pharmaceuticals, una empresa enfocada en tratamientos para cáncer de la sangre y de los huesos. En total, estas tres adquisiciones suman $26 mil millones. Una patente le da a una compañía farmacéutica el derecho exclusivo de fabricar y vender un medicamento durante un periodo determinado, lo que le permite mantener la competencia fuera del mercado y cobrar precios altos. Cuando esa protección termina, otras compañías pueden entrar al mercado, lo que puede reducir los precios. La estrategia de Merck es clara: en lugar de bajar los precios de los tratamientos existentes, la compañía está invirtiendo miles de millones para asegurar que la próxima generación de medicamentos de alto precio sean protegidos por monopolios.
Un nuevo estudio publicado en el American Journal of Managed Care (AJMC) concluye que el límite de los costos de bolsillo establecido por la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés) ya está mejorando la adherencia a los medicamentos. Al enfocarse en disposiciones clave —incluida la eliminación del 5% de coseguro en la cobertura catastrófica de Medicare y la implementación de un límite anual de gastos de bolsillo ($3,300 en el primer año, ahora reducido a $2,100)— el estudio muestra que es más probable que los pacientes compraran sus recetas y tomaran sus medicamentos de manera constante una vez que se redujeron los costos gracias a las reformas de la IRA. Los hallazgos se suman a la evidencia de que reducir los costos de bolsillo mejora el acceso de los pacientes a sus medicamentos y su capacidad de seguir el tratamiento, y refuerzan el argumento a favor de extender protecciones similares más allá de Medicare.
El gobierno federal pidió a la corte Suprema que desestimara la demanda de AstraZeneca contra el programa de negociación de precios de Medicare. El Departamento de Justicia, en representación de Centros de Servicios de Medicare y Medicaid , dijo que el Tribunal de Distrito de EE. UU. del Distrito de Maryland no tiene jurisdicción legal para escuchar el caso. La postura del gobierno es señal de que el programa de negociación de Medicare sigue siendo defendido frente a los continuos intentos de la industria farmacéutica de debilitarlo o retrasarlo. Aunque las farmacéuticas han presentado múltiples demandas para atacar esta reforma, los tribunales han rechazado repetidamente sus principales argumentos. Este caso forma parte de una estrategia más amplia de la industria para proteger sus altos precios y sus ganancias, incluso mientras millones de pacientes en Estados Unidos siguen enfrentando barreras para acceder a los medicamentos que necesitan. Actualmente, 60% de las personas en Estados Unidos están preocupadas por poder pagar medicamentos recetados para ellos mismos o para un familiar. A medida que el programa avanza y continúa siendo defendido en los tribunales, se vuelve cada vez más claro que la negociación de Medicare es una parte clave para reducir el costo de los medicamentos.